...llegan los exámenes, y el verano! Llega por fin la recta final de este que ha sido mi primer año de carrera. La verdad es que si doy un repaso a los últimos 365 días de mi vida, por fin y después de una larguísima temporada, puedo gritar sin miedo, y para que se entere todo el mundo, que mi nivel de felicidad no va en descenso, ni está estancado, sino que si trayectoria es ascendente como el mercurio de un termómetro en verano. Este último año de mi vida ha sido más que fabuloso. En todos los campos de mi vida me siento mucho más completo. Mis amigos y yo hemos hecho una auténtica piña, y este año en el que estamos más separados que nunca, estamos haciendo todos un esfuerzo por reunirnos cuando nuestras posibilidades nos lo permiten. En el terreno familiar, puedo afirmar con orgullo que he recibido la herencia (psicológica, no os asusteis) de mi padre, y que ella me va a servir a mí para sentirme bien conmigo mismo y sentirme bien con los demás. Por fin, tras casi 22 años, estoy empezando a entablar una relación mínima con mi padre. En la esfera laboral voy tirando. Trabajo los fines de semana, y saco tiempo de donde puedo para poder salir y ver a mis amigos. Pagan bien y puedo seguir adelante con mis estudios, de los cuales estoy francamente orgulloso. He elegido MI CARRERA. No hay otra carrera que me pueda gustar más, y que me pueda atraer tanto. Pero, si he de ser sincero, lo mejor que he sacado de la carrera, y de lo que ha pasado durante estos últimos 365 días ha sido conocer a la que ahora es mi novia, a esa persona que me hace sentir en paz, me da estabilidad, sabe hablarme, rellena mis defectos y complementa mis virtudes... ella ya conoce de sobra este tipo de alagos, por lo que no procede que siga con ellos. Lo que sí que espero (y tengo ese pálpito) es que voy a estar con ella mucho, mucho tiempo.
A los pocos que leáis ésto, si estáis en exámenes, ánimo con ellos! y si estáis trabajando, no os queda nada para las vacaciones, así que una ración doble de ánimo!!
Pirilenko.
